Sanciones X insultar en F1: Wurz confía en el sentido común.
Entre la función de modelo y la sobrerregulación: cómo reaccionan la asociación de pilotos de F1 y los jefes de equipo ante el endurecimiento de las sanciones por insultar.
La introducción por parte de la FIA de sanciones más estrictas por insultar en la Fórmula 1 -incluida la posible pérdida de puntos en el campeonato del mundo y suspensiones de carreras- está provocando el debate entre pilotos y jefes de equipo.
Aunque el sindicato de pilotos (GPDA, según su sigla en inglés), presidido por Alexander Wurz, aún no ha adoptado una postura definitiva, algunas voces destacadas del paddock se muestran cautelosamente positivas sobre las medidas previstas.
"Nos hemos comunicado internamente, pero no hemos tenido tiempo suficiente en este periodo tan ajetreado en el que los pilotos están empezando la temporada, con las pruebas de simulador y demás, para sentarnos y discutir cómo queremos abordar el problema en última instancia", comentó Wurz a Sky Sports.
Wurz subraya que los pilotos son conscientes de su función de modelo: "Soy padre de niños pequeños. Es mejor no decir palabrotas, pero no se trata de no decir palabrotas. Todos sabemos que somos modelos de conducta".
"Todo piloto quiere ser un buen modelo. No conozco a nadie entre esos 20 atletas que sea un auténtico rebelde y salga a la pista a decir palabrotas y gritar".
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Wurz espera un castigo con sentido de la proporción
Sin embargo, Wurz ve el peligro de que los comentarios espontáneos puedan ser penalizados de forma desproporcionada en el futuro: "Sólo tenemos que esperar que el sentido común prevalezca entre todos nosotros si se nos escapa una palabra y el director quizás no encuentra el botón de pitar enseguida".
"Tenemos que abordar esto juntos", advierte el presidente de la GPDA. "Tenemos que seguir siendo auténticos, pero también podemos serlo sin decir palabrotas. Así que es un tema importante. Quizá sea más candente en los medios que para nosotros".
El jefe del equipo Mercedes, Toto Wolff, se muestra comprensivo con la iniciativa, pero también subraya las diferencias culturales en la percepción del lenguaje: "Creo que queremos ver emoción en el coche, y hay formas de mostrarla o no".
"Creo que también tenemos una responsabilidad con todos los espectadores, y creo que los hablantes no nativos en particular a menudo no entienden lo serias o matizadas que pueden ser ciertas palabras. Si podemos acabar con algunas palabrotas, creo que es algo positivo".
Brown: "Hay demasiadas palabrotas"
El director ejecutivo de McLaren, Zak Brown, también apoya la idea en principio, pero reconoce una distinción entre las declaraciones públicas y las emociones en el cockpit.
"Cuando estás en una rueda de prensa, no hay necesidad de decir palabrotas. En el calor del momento, con el casco puesto, puede ser diferente".
El estadounidense apunta a las posibilidades técnicas para filtrar las declaraciones problemáticas.
"Tenemos el poder del botón de borrar y el retraso de siete segundos. Así que si algo no es apropiado, quizá deberíamos intentar evitar que salga al aire en primer lugar. Pero en general, creo que hay demasiadas palabrotas y tenemos que arreglarlo", dijo Brown.